lunes, 14 de diciembre de 2009

Psicólogos y psiquiatras


Tengo una amiga argentina que trata este tema con mucha naturalidad, y eso es lo importante, al menos en este caso. Me resulta gracioso su comentario de que como es argentina todo el mundo cree que es psicóloga, lo que denota la diferencia con que entendemos el tema una y otra cultura.
Aquí hay una reticencia generalizada a ambos profesionales, tanto al psicólogo clínico como al médico psiquiatra. Sin embargo, no tiene por qué ser así, son una estupenda ayuda especializa y oportuna en los casos adecuados.

Es perfectamente lógico que, a la vez de darte un volante para el oncólogo, el neurólogo, el cirujano vascular o cualquier otro especialista, si la enfermedad es importante y puede ser dificil asumirla, te dan también el volante para el psiquiatra. Esto es algo que de momento sólo ocurre con temas muy, muy graves. Pero en realidad uno no tiene por qué ser capaz de llevar perfectamente el alzheimer de su madre, su propio infarto, epilepsia, etc, etc, etc.
Con las enfermedades aún se entiende mejor, pero este mismo razonamiento es ampliable a todos los ámbitos de la vida. Tampoco tiene uno por qué resistir como un héroe su divorcio o el de sus familiares, su problema con el trabajo, su problema de acné, qué más da. No pasa nada, la vida no es una epopeya y los especialistas están, precisamente para esto, para ayudarnos en estos casos concretos.

Tanto el psicólogo si se trata de nudos vitales, que no tienen por qué ser tan gordos para que puedan ser solucionados o puestos en claro por un especialista, como el psiquiatra, que con su medicación nos puede ayudar, de forma moderada sin miedo a la adicción, a superar momentos difíciles que se van a pasar así mucho mejor. Lo de no tomar nada que sea recetado por un psiquiatra en momentos duros, es como no querer tomar calmantes después de una operación. No doctor, yo a palo seco!!!
Relativicemos, no dejemos de lado dos buenas herramientas que nos pueden dar la mano en un paso dificil. Además, como dice mi amiga argentina: tus amigos no tienen la culpa de tus problemas, si quieres cuéntaselos, pero no les pidas que te los solucionen, para eso están los especialistas...

6 comentarios:

ABRAXAS CADIZ dijo...

Mil gracias por tu blog, Estela.
Creo que todos los que estamos o hemos estado, o estaremos, en una depresión debemos agradecer y bendecir tu trabajo desinteresado, generoso y eficaz que nos ayuda a tantas personas a entender y superar esas duras situaciones en que tan solo nos sentimos.

Es cierto que existen psicólogos y psiquiatras, pero también, y gracias al cielo, estás tú, Estela.
Que Dios te bendiga.

Estela dijo...

Gracias Abraxas, qué haríamos sin la gente que está ahí creyendo en nosotros.

Gracias a ti,
Un abrazo navideño.

Vitelio dijo...

Yo pienso que esta es la posición de casi todos los latinoamericanos. Buscamos ayuda en todos lados e incluso, aceptamos sugerencias de cualquiera y por lo general desconfiamos de los especialista. Ahora bien, esto no es de gratis. En mi largo recorrido por los avatares de la Depresión (más de 20 años) tengo que confesar que no he encontrado un profesional en la materia que realmente me haya aportado algo para salir. Ahora que hago memoria y aunque no parecieran muchos, he visitado los consultorios de 10 o 11 psiquiatras y psicólogos, sin contar los “no profesionales” (hechiceros, brujos, santeros y paremos de contar). Yo comparto el encabezado de este blog: “Nosotros, quienes padecemos la enfermedad en carne propia, somos los verdaderos profesionales”. Y es así, sencilla y claramente. A lo mejor no he tenido suerte, pero no se si a Uds. les ocurre lo mismo. Llegas al consultorio y el Dr. o el Licenciado ni siquiera se para de su silla a saludarte y ahí empieza el calvario, se inicia la desconfianza. Seguidamente la consabida pregunta: ¿En que puedo ayudarlo?. A mi me ha provocado decirle (a el o a ella): ..Mire, yo vengo porque necesito que me preste 5000 $ para resolver un problema que tengo. Pareciera que no los enseñan a que una de las cosas mas importantes es romper el “hielo” y hacerte sentir cómodo. Yo soy un asiduo lector de Jorge Bucay y en verdad quisiera conocerlo o consultarlo, por la simple curiosidad de experimentar si personalmente me hace sentir tan a gusto, de cómo me siento con las narraciones en sus libros. Yo sigo buscando y me niego a darme por vencido. Mientras tanto y para mi fortuna, encontré este Blog (hace un mes) que para serle sincero, me ha ayudado más de lo que hubiera imaginado. Parece trillado pero lo voy a escribir: Gracias Estela por existir porque no tienes idea del valioso aporte que estas haciendo. Me he tomado el tiempo de copiar todo los artículos publicados y reunirlos en un solo archivo de Word y te cuento que los he leído unas tres veces (todos completos). Es mi primer comentario y espero seguir haciéndolos. Que Dios te ilumine y te guie, para que sigas con tus aportes en este año 2010 y en todos los venideros.
Vitelio Molero (Maturín, Venezuela)

Estela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Estela dijo...

HOla Vitelio, bienvenido al blog,

Ante todo, gracias por tus palabras. Me alegra que esto te sirva y nos sirva a todos, en realidad. Me encantará verte por aquí. Todos nos ayudamos unos a otros.

Comentarte, respecto a los especialoistas, que es fundamental dar con el adecuado. Dónde está? Depende de cada persona y de una profesionalidad mínima, claro. Lo cierto es que un título no da una profesión, ni una vocación. Como en medicina, como en fontanería, como en pintura, debes buscar al buen profesional. Y, sin duda, en trabajos relacionados con personas de forma directa, es clave el trato humano. Yo también he encontrado algún especialista desechable, sin duda, pero no todos lo son, ni mucho menos. También depende de las escuelas, o del tipo de terapia (las de grupo son curiosas, por ejemplo).
Hay un aspecto fundamental, Vitelio, tu forma de mirar la vida o momento vital. Verás, si tú ya entiendes lo que te ocurre bien, si conoces de cómo funciona, si lo dominas, entre comillas, posiblemente seas lo bastante positivo con la vida como para tenerlo asumido. Entonces, ya no es una terapia lo que necesitas, porque, efectivamente, para entonces eres tú quién más conoce de esto. Ahí, lo que precisas es fortalecimiento. Esto se consigue con mayor conocimiento y comprensión. Los odiados libros de autoayuda sirven, te lo aseguro. Pero como en todo, elige. Gran palabra para tu vida: elige.
Bucay es un gran acierto. REcomiéndanos alguno que te haya servido, tu preferido, y lo pondremos para que ayude a otros. Pero hay escrito sobre todo tipo de cosas, no todos son perfectos, pero podrás sacar alguna idea válida de cada uno de ellos.
Un punto posterior, la trascendencia, eso poco a poco y según las inclinaciones de cada uno.
Y mi mayor consejo ante esto y ante todo en la vida: la voluntad. Dirige, con tu voluntad, tu barco, que aunque navega en un mar variable, ´si eres tú gran marinero...llegarás a puerto y, lo que es más, disfrutarás de la propia fuerza y variabilidad del mar, al que harás tu amigo: la vida.

Un abrazo,

pablo1951 dijo...

Hola: no soy profesional ni nada que se le parezca, pero te voy a contar mi experiencia, el año pasado lo pase fatal, problemas serios de salud, económicos y mala relación con mi mujer e hijastros, y me paso lo que a ti, perdi el deseo de vivir, ya no quería vivir asi, pensaba que el problema eran los demás, que no me comprendían, pero el problema era yo, y busque ayuda , el medico con unas cápsulas para la depre (y un turno con el psiquiatra a 3 meses), pero sabia que esto duraría lo que durara el tratamiento, [b]tenia que cambiar de forma de pensar[/b], pero no tenia ni idea como, ni por que creencias cambiar, a la religiones siempre les tuve fobia, por lo que ese camino estaba descartado, no quiero decir que no le sirva a mucha gente, por lo que busque desesperadamente ayuda en Internet, donde hay varios libros sobre el tema, te voy a nombrar los que me valieron a mi [b]El poder del ahora de Edkar Tolle, La Autocuración de Louise Hay, El libro de La Nada de Osho[/b], también me sirvió de mucho asistir a retiros de meditación, en mi caso eran budistas tibetanos, pero no tiene que ser el caso.


No fue fácil, ni difícil, eso si mucha constancia, yo me baje los audio libros por Internet y todos los días escuchaba todo lo que podía, junto con la meditación, hoy después de un año de esto los continuo escuchando cuando puedo, recupere mi salud, a mi mujer, mis hijos, y mi negocio.

Cuando estaba tan mal me prometí una cosa, que si me mejoraba iba a dedicar un tiempo a ayudar a los demás, y si pudiera todo el tiempo, ahora comprendo a esa gente que pasa su vida ayudando al prójimo y nunca se deprimen por que encontraron sentido a sus vidas, [b]cambia tu y cambiara tu mundo[/b], a los demás no los podemos cambiar y ni siquiera a nosotros mismos, pero si cuando tu cambies ellos cambiaran de actitud, y cada uno sabrá que camino debe tomar para ser feliz.

Te deseo lo mejor
Pablo