viernes, 13 de febrero de 2009

nuestro pensamiento no siempre tiene razón

Recuerdo muchas cosas que me parecieron sorprendentes la primera vez que las escuché, como que los pensamientos no tienen por qué tener razón.

La idea original de todos nosotros es que hay cosas fijas y que son como son. Es lo que se suele creer sobre lo que pensamos. Si lo pensamos, lo pensamos y punto. O si lo sentimos, lo sentimos y punto. Qué hay más cierto que lo que sentimos o pensamos?

Pues resulta que no es así, no tiene por qué. Cabe la posibilidad de comprender al pensamiento, incluso a lo que sentimos, como herramientas de algo que está por encima de ellos, ese algo somos nosotros, lo que queremos ser, nuestra voluntad de ser.

Voy a intentar explicarlo mejor porque me resultó algo tan útil que merece la pena. Una vez me decidí a superar o poner todos los medios posibles para sufrir menos algo que me hacía polvo, como era la depresión; una vez comprobé que podía ir saliendo poco a poco de los estados catatónicos en los que te crees vencido, a base de concentración en otra cosa, de liberación de pensamientos repetitivos, de momentos de tranquilidad, y de convencerme, en consecuencia, de que podía ir haciendo cosas con las que vencer y SALIR DE AHÍ, entonces descubrí esto.

Para comprenderlo mejor, recuerda que, en ocasiones, pensamos que algo es de un modo (esto es bueno, esto ocurrió así, ella lo hizo por esto, etc.) y, al poco, con un pequeño dato más, cambiamos de idea (resulta que eso no era así, era de otra manera); eso nos ha ocurrido a todos.
Es decir, los pensamientos no siempre tienen razón, no tienen por qué ser ciertos, tampoco cuando hablan mal de nosotros mismos. Los pensamientos no son algo rígido, ni son lo más poderoso de nosotros, aunque nos acompañen mucho. Pero no somos nosotros, sino una herramienta nuestra, como nuestros brazos o piernas.
El pensamiento no es fijo, absoluto, ni tiene por qué tener razón. Qué lo varía? pues normalmente la información que tenemos de las cosas, pero también podemos ser nosotros mismos los que lo variemos, simplemente considerando la posibilidad de que no sean ciertos. Eso ya nos relaja. Pensamiento no es igual a verdad. Si no, no cambiarían nunca y serían los mismos en todas las personas...

Si pienso que no voy a conseguir trabajo por cómo estoy, no tiene por qué ser cierto. Si pienso que aunque me arregle no voy a estar bien, no tiene por qué ser cierto. Si pienso que es una tontería intentarlo porque nunca me curaré, no tiene por qué ser cierto.

Si pienso que no valgo, que no puedo, que hay un error en mí, puede que me falten datos, que esté equivocado. A lo mejor pienso así como consecuencia de mi tristeza, o a lo mejor estoy más triste porque creo que si lo pienso es que es cierto. Todo esto te da posibilidades, caminos, y fuerza para salir adelante.

Y si empiezo a pensar que no hay ningún error en mí?. Y si yo empiezo a pensar que sí puedo?. Y si empiezo a pensar que sí valgo, y si empiezo a pensar que los mensajes negativos que me lanzo no tienen por qué ser así?.
Desde hoy, cabe la posibilidad de que no sea cierto que no valgo, que no llego, que no puedo...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora que leo tu entrada reflexiono sobre el asunto. Y es cierto, mis pensamientos me maltratan continuamente, día y noche. Se prodría decir que no me dejan vivir y me convierto en mi peor enemigo. Considero estos pensamientos como una verdad absoluta, no los pongo en duda en ningún momento y creo que los demás me ven igual que yo me veo a mí misma. Es por eso que permanezco encerrada la mayor parte del tiempo y no puedo relacionarme con nadie con normalidad pues siento un ser extraño y defectuoso que forma parte de otro mundo.
Desde que estoy en tratamiento estoy trabajando por mejorar, aunque lo que más me ha costado es entender que el camino es largo y que hay que reconocer los pequeños avances. Querer llegar a la meta rápidamente es un error.
He descubierto tu blog por casualidad y me parece buenísimo. Te leo y tomo nota de muchas cosas.
Me ayuda y me anima también.
Gracias.
Yerbabuena.

Yerbabuena dijo...

Enhorabuena otra vez. Y gracias.

Estela dijo...

HOla Yerbabuena,
me alegro mucho de que encuentres cosas que te ayuden aquí. Date un paseo, ya hay escritas cosas importantes para mejorar, para ser conscientes de lo que nos pasa.

No eres de otro mundo, aunque recuerdo esa sensación, posiblemente eres más sensible o más idealista. Aprenderás de ti y del mundo y saldrás a la calle aceptando a la realidad como es y a ti como eres...grande, para empezar, y luchadora.

Bienvenida al blog.

Anónimo dijo...

ayer mismo empezé una terapia y me hablaban de eso precisamente, de que hay algo por encima y mas poderoso que el pensamiento, y en efecto es la voluntad,lo que pienso puede no ser cierto, puede haber una segunda forma de verlo,por desgracia el pensamiento es tan sugerente como traicionero, es como un animal de 200kg subido a tus espaldas y es muy dificil no dejarse aplastar por él,yo tengo que intentarlo por mi y por la persona a la que amo, espero que con la ayuda de la terapia y la vuestra lo pueda conseguir.

Muchas gracias

Estela dijo...

Gracias a ti.
Pues es eso exactamente la clave de todo: la voluntad.

Lo que ocurre es que hasta llegar a ser conscientes de su fuerza y su existencia tenemos que ir aprendiendo y comprendiendo conceptos poco a poco, como liberarnos de la culpa, por ejemplo y darno, por ello, la posibilidad de luchar contra algo y no contra nosotros mismos.

Aquí ya hemos nombrado la voluntad de ser, esa es la frase completa de la clave. Voluntad de SER.
El concepto de lo que somos, de querer ser, de querer expresarnos, sentirnos, reconocernos...es fundamental.

Adelante, adelante, vas muy bien.
Un abrazo