martes, 3 de marzo de 2009

No vayas en pijama por la calle

Una de las peores cosas por la que pasa la persona deprimida es sentirse mal en ambientes en los que necesita estar bien. No quiere tener mala cara en el trabajo, que le noten mal otra vez, no quiere asustar a sus hijos o a sus padres, no quiere amargar la comida a nadie... Las celebraciones o fechas señaladas son aún más fastidiosas porque te recuerdan que "deberías estar bien".

Hay cosas que dan aún más fuerza a la depresión, en lugar de a nosotros. Una de ellas es hablar y hablar del tema con los que nos rodean que, si no son muy cercanos, pueden apartarse un poco incluso, por no escuchar lo mismo otra vez. También lo fomenta el que en nuestro ambiente laboral o social (no en el íntimo) sepan que estamos mal. Si la gente cree que estás bien, te verá más normal de lo que crees. Además, con ello te obligas a ti mismo a sostener el tipo, que es algo beneficioso para tu imagen propia y ajena y para tu fortaleza personal.

A nadie le gusta que le señalen. No te dejes caer en cualquier lugar, en cualquier ambiente, ante cualquier observador. Para eso están tus personas cercanas. No favorece el típico comentario de "ella está mal" o "ya sabes cómo es él" y, desgraciadamente, eso es lo que escucharás en esta cultura negativa extendida sobre la depresión.

Por eso, hazte fuerte, y practica en elegir los momentos y lugares en que uno puede relajarse en este sentido. Piénsalo, todo es educable. Del mismo modo que no irías a trabajar, al médico, o simplemente a la calle, en zapatillas y pijama, también puedes, incluso debes, por ti mismo, porque te debes respetar para que lo hagan otros, evitar ir con tus peores galas emocionales por cualquier sitio.

Sé que hoy puede parecerte que uno está mal cuando toca, y lo sé, lo tengo claro. Pero también sé que uno puede hacer crecer la dignidad personal y decirse: "no vuelvo a llorar en el trabajo", por ejemplo. Se puede llegar a cambiar la cara, a cortar con la situación, poco a poco te vas dando fuerza a ti mismo. Donde miras, crece, no? Pues si es necesario empieza a pensar cosas positivas delante del espejo hasta que salgas adelante de esa situación. Sabes que no quieres que te vean tus hijos, tus compañeros...pues vete al baño, lávate los ojos y sonríe, aunque sea de mentira; y anda hacia delante. Y si alguien te comenta sobre tu mala cara, responde: es que he dormido mal, nada más, los días que van pesando... La mayoría de la gente lo tomará como cierto y te dejará en paz, y tú podrás seguir adelante más tranquilo, sin miradas en la nuca.

El ser humano es mucho más fuerte de lo que cree, tú incluido. Lávate la cara y sigue adelante (habrás salvado esa situación que de otro modo te habría hecho sentir aún peor). Cuando tengas un rato tranquilo, ya llorarás, ya pensarás, ya descansarás...o quizás no, quizás te digas: qué bien lo he hecho hoy.

Puede que esto suene un poco brusco según cómo te encuentres, pero es una buena pista. Es algo a lo que agarrarte, es algo más, una tirita más, vitamina C para tu gripe emocional. Los mensajes quedan ahí para cuando los vayas necesitando, tirarás de ellos a su tiempo.

Y es que no hay pócima mágica, lo que hay son ganas de salir de ahí, aunque sea por rabia, aunque sea por no perder lo que quieres, aunque sea sin fuerza. Lo que hay son pistas que nos llevan a ir cambiando la forma en que nos vemos, a creer en nosotros, ya que una vez consigamos poner el motor en marcha, su fuerza es infinita.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días..
Sigo por aquí, recogiendo cosillas para llenar la mochila de la esperanza.
Yo perdí a mi pareja precisamente porque no podía quitarme ese pijama imaginario, porque no podía maquillar mis ojos y mis labios, porque no podía salir a la calle luciendo piernas. Perdí a la persona que decía que me quería por esta enfermedad.
Fue difícil aceptar que estaba enferma, por lo que imagino que para él también.
Ahora casi no salgo, pero cuando tengo que hacerlo practico el disimulo para parecer que estoy bien, a persar de que mis 10 kilos menos me delatan.
Saludos a todos
Yerbabuena

Estela dijo...

Hola guapa,
a ver si vas saliendo poco a poco, ya te irá apeteciendo.
Los diez kilos menos pueden ser que te has puesto a dieta,siempre que no afecten a tu salud, no pasa nada. Acuérdate de que hablamos de cuidarnos al principio del todo. Una de las cosas básicas de todo esto es que tenemos que ir importándonos más, porque somos lo más válido que tenemos.
Lo del disimulo viene bien porque nos va enseñando a ser fuertes. No engañamos a nadie, acaso va la gente diciendo por ahí sus enfermedades? Si sale la ocasión y a quien le parece de confianza, nada más. Ojalá un día seamos más comprendidos, pero aún así, elegir a quién mostramos nuestras cosas es una opción que debemos aprender a tener. Además, nos ayuda a poder vivir más situaciones, sabiendo que podremos controlarlas.
Un abrazo yerbabuena, qué bien verte por aquí, como siempre.

Blas Cubells dijo...

Mi querida Estela, difícil empresa llevas a cabo con este blog, que por otra parte siento muy tuyo, muy auténtico y cercano. Pero estoy seguro de que tus palabras ayudarán a más de uno a salir de situaciones personales no deseables.

Por mi parte, déjame añadir la definición "aceptada" de lo que es una depresión, para que veas lo gordo de tu empeño: hay depresión cuando uno no encuentra sentido a su vida, cuando cree que los demás no le aprecian, y cuando uno tiene un nefasto concepto de sí mismo. Son tres frentes a trabajar, y todos interelacionados.

Mucha suerte con tu blog.

Un besote.

Estela dijo...

Hola compi,
gracias por tus palabras, que además de certeras son cariñosas. Seguro que también sirven a alguien.

Bienvenido a tu casa, aporta lo que quieras, todo nos sirve.

Un abrazo

fenix-loshijosdelfuego dijo...

Sólo quiero decirte, que eres un SOL y que estoy muy orgullosa de ti.... también muy feliz de haberte conocido.....TE QUIERO, SIEMPRE ADELANTE..... CORAZON CON CORAZON......PODEMOS....ADEMAS SIEMPRE HAY UNA AYUDITA DE LO INVISIBLE CUANDO CONFIAMOS EN NOSOTROS Y EN ELLOS.....
BESOS MIL

Estela dijo...

Gracias compañera, aporta lo que quieras, aquí cabemos todos los que sabemos levantarnos del camino.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Un rayo de luz:
Necesito contarlo porque seguro que servira a alguien.
En el mes de Septiembre de 2008, empeze a sentirme nuy mal, me dijo el medico que era ansiedad, me mando medicacion , me la tomaba y cada dia me ponia una careta nueva para que nadie lo notara, mis padres, mis hermanos, marido, el trabajo, cada vez iba a peor, siempre lo achacaba al cansancio, puesto que mi vida se suponia perfecta : 33 años, ejecutiva, una casa de revista, un marido fantastico, una familia maravillosa. Que podia tener?.
El 27 de Octubre, cai redonda al suelo,tenia mas de 170 pulsaciones al corazon, a partir de ahi empezo lo peor de mi vida, como yo le llamo me entro cancer en el alma(depresion), medicos y mas medicos, pruebas, no podia asumirlo, me queria negar que yo pudiese tener esa enfermad, fui al psicologo, a un psiquiatra a otro, el de la mutua me dijo que jamas me curaria, me converti en un fantasma, no hablaba, no salia a la calle, siempre en la cama, todo el dia llorando, volvi a vivir con mis padres, me converti en practicamente un bebe, adelgaze muchisimo, mis hermanos casi no me reconocian, ya se que es muy triste pero muchos de ustedes me comprenderan. Como de ser una persona autosuficiente, independiente, pasar a no poder bajar siquiera la escalera de mi casa.
Me cambiaron muchas veces el tratamiento, y nada decian que era quimico, y hace dos meses ocurrio lo peor, me intente suicidar con pastillas cuando llego el 112 yo estaba ya practicamente en coma, no sabian si viviria o no, sobrevivi, pero dicen que fue un milagro. Cuando desperte me senti todavia peor, cada dia recordaba que me tenia que haber muerto, retrocedi muchisimo, hasta que vi las lagrimas de mi madre pidiendome por favor que no lo volviese a hacer(jamas habia visto a mi madre asi), empece a reaccionar, y tb a asumir la enfermedad que tenia y no avengorzarme de ello, porque ese era mi principal problema, asumir que yo era vulnerable como cualquier persona y podia enfermar, poco a poco cuando alguien me preguntaba como estaba, yo reconocia mi enfermedad pero no dando pena sino como cualquier otra persona puede hablar de algun tema, empece a salir con mucho esfuerzo pero lo hacia, me volvi a interesar por la moda , una de mis pasiones, me arreglaba aunque fuese a comprar el pan, ademas aparecio en mi vida mi hado madrino el Dr Hijazo quien ha conseguido dar con el tratamiento eficaz, hace un mes me dijo que viviese simplemente y siguiese con una nueva medicacion, eso he hecho y poco a poco lo estoy consiguiendo el viernes pasado fui a la peluqueria, y hoy me he comprado un traje de flamenca, y sobretodo volvi a mi casa de casada a pasar el fin de semana, se que todavia me queda mucho por luchar , tomar la medicacion , que habra dias que no estare tan bien, pero se positivamente que ahora mi cristal de mi vida ya no es negro ni gris sino de un tono rosado.
He aprendido algo a tener paciencia que antes no tenia, a ser mejor persona, a ser menos materialista y sobretodo a quererme a mi misma. Ah se me olvidaba! Ayer la mutua me dio el alta, ya estoy apta para trabajar, pero mas que nada estoy superpreparada para VIVIR.
Espero que os haya ayudado, que si que se consigue.
Un beso enorme a todos
COCOL

Estela dijo...

Cocol, me ha gustado tanto tu comentario que lo he puesto como post, para que le sirva a mucha más gente.

Enhorabuena y bienvenida al blog.

Dervish D dijo...

Hola Estela,
Para empezar quería darte las gracias por compartir tus conocimientos, me he sentido identificado en gran cantidad de las entradas publicadas pues por desgracia y a lo largo de los años he sufrido varias etapas depresivas y mucho me temo que estoy pasando por una actualmente.

Soy una persona muy sensible a la que todo le afecta de un modo un tanto desmesurado, desde el café hasta una simple opinión que me desagrade, todo suele tener unos efectos amplificados sobre mí. Un amigo siempre me decía que ser tan sensible es difícil pues sufres más que el resto de personas, pero que al mismo tiempo puedes disfrutar más de las alegrías y que en cierto modo eso lo compensaba. Esas palabras siempre han tenido sentido, pero del mismo modo en el que sabes cuando algo debe funcionar y no funciona. Me explico, hace relativamente poco tuve un ascenso en el trabajo y, aunque me alegré como es lógico, fué una alegria parcial, borrosa, casi forzada por la situación... Es como si alguien me estuviera diciendo: "Oye, alegra esa cara, que te han ascendido"
Entonces reflexioné y me pregunté ¿Qué hubiera pasado con mis emociones si en vez de un ascenso hubiera sido una degradación de categoría? Cualquiera que sepa algo sobre la depresión se puede imaginar la respuesta.
Desgraciadamente eso de "una de cal y una de arena" no parece funcionar cuando llueve en mi corazón.

Por otro lado, ya desde muy pequeño aprendí a ocultar mis sentimientos. Se puede decir que he tenido una infancia un tanto difícil (padres divorciados, multiples parejas posteriores, dificultad de adaptación, hermanastros, rivalidades, malos tratos...)
Gracias a ello no me cuesta apenas "quitarme el pijama" para afrontar el día a día (o al menos los trozos suficientes para que no se note), pero el pijama sigue en casa cuando llego.
Lo peor es que todo esto no es novedad, ya debería saber salir del agujero, de hecho lo se, tengo los puntos clave, se que debo y que no debo hacer pero... aquí sigo con lágrimas en la mesa y con la sensación de arrastrar una cruz que no se si merezco.

Hacía años que no me sentía así y ahora dudo de si en realidad he llegado a estar bien en algún momento de mi vida, supongo que sí, supongo que son estas gafas de sol o esta armadura oxidada que diría Robert Fisher, que no me dejan ver con claridad.

Un abrazo.

Estela dijo...

HOla Dervish,

me alegra que estés aquí. Sé lo que dices,a vecea aprece que uno no puede salira de ahí, porque hay subidas y bajadas.

Se puede ir fortaleciendo mucho, eso te lo aseguro. En tu caso, que ya vas más avanzado en el trabajo de concienciación de lo que se puede hacer, es importante que empieces a buscar las cosas que te gustaría cambiar en tu vida. En ocasiones, algo nos está marcando, sin ser muy conscientes de ello.
Si pudieses escribir en un papel, en un par de frases cortas, qué cambiarías de tu vida, qué pondrías? no hace falta que respondas aquí, pero escríbelo.
Una vez que uno lo ha hecho parece imposible cambiarlo o que tenga sentido incluso querer cambiarlo. Son temas que para el resto del mundo van bien. Pero tú eres como eres, perféctamente válido y normal. Y no tiene por qué parecerte bien lo que a otros sí.
Ser honesto con uno mismo en un gran paso, aunque muy dificil.
Ser nuestro propio y único juez, benévolo, comprensivo con nosotros y también valientes. Creer poco a poco en lo que somos, en nuestro interior, ir tomando conciencia de lo que nos gusta de quién somos, ignorando los comentarios ajenos.
Amistades, reales, trabajos reales, amores reales, ratos de tranquilidad interior en los que decirnos, creo en mí.
Mucho ejercicio en fijarnos en lo bueno, en relajarnos y no presionarnos, etc.
Sé que muchas de estas cosas las sabes. Pero igual alguna te sirve.

Gracias a ti por compartirte, eso es valiente. Sigue leyendo lo que venga, espero que te vaya sirviendo.
En cualquier caso, esto lleva mucho trabajo interior de conocimiento personal y acercamiento a uno mismo.
Superar el miedo a ser quien somos es dificil. Llevamos un rodaje elevado de caídas, en las que uno se siente hasta cómodo, ya.
Pero todo es cuestión de costumbre. Nos esforzaremos por acostumbrarnos a mirar hacia lo que nos gusta, hacia lo que somos, hacia aceptarnos y no criticarnos, y eso será nuestro día a día, en poco.

Un abrazo,
Estela.

Anónimo dijo...

Tienes razón en que no todo el mundo tiene que saber qué nos pasa. Pero yo, después de un año sin hablar con nadie, ni en el fondo querer reconocer lo que me pasaba, comencé a salir de ello cuando a raíz de unos ataques de ansiedad y pánico, ya opté por contárselo a mis amigos más cercanos. Me desahogó muchísimo y fue el principio para que empezara a salir todo lo que tenía dentro. Después no quise contárselo a mi familia, esperando que ya se me pasara y por no preocuparlos. Sin embargo, estaba tan mal que no podía ocultarlo más. Su ayuda y comprensión han sido básicas en ayudarme a pasar las peores fases de la enfermedad. También ha sido fundamental poder tener la baja médica, me habría resultado absolutamente imposible trabajar. Aun así, mis compañeros de trabajo saben lo que me pasa y tengo la suerte de que también me han ayudado mucho con su apoyo y comprensión. Habrá gente que no comprenda la depresión, pero lo que piense esa gente no es mi problema. Bastante tengo yo con asumir que no es mi culpa. Así que aunque no tengo por qué irle contando a todo el mundo lo que me pasa, pues es algo personal, tampoco tiene por qué pasar nada si la gente se entera. Me parece tan incoherente como cuando en el pasado era tabú pronunciar la palabra "cáncer". En las fases posteriores supongo que uno puede controlar más su estado de ánimo, y por supuesto prefiero irme a descansar a mi casa que ponerme a montar el número en medio de la calle, de la cena o del trabajo. Pero puedo optar perfectamente por buscar salidas si el bajo estado de ánimo se apodera de´mí: mejor me parece irte tranquilamente a tu casa que tener que tragarte una cena del trabajo solo porque tienes que poner buena cara. Lo importante es que sepamos que nosotros somos lo más importante y que no nos avergonzemos.