Llegan momentos en que uno se pierde dentro de sí mismo. La cabeza piensa de forma circular, reiterando las mismas ideas. Algunas de ellas se basan precisamente en "qué me pasa", "no me gusta ser así". Apenas puedes salir de la cama, cuando miras el televisor en realidad apenas ves lo que emiten, es un pretexto para despistar a tu atención.Puedes estar en la fase de pasarte el día llorando, en la de no entender nada o en la de darte tristeza de vez en cuando sin motivo aparente.
Lo que aquí nos importa es cómo salir de ahí.
Como recomiendan en muchas páginas y manuales que están acertados, el apoyo de medicación suele ser efectivo. Pero también es necesario un poco de "aprender a vivir", "autoconstrucción", llámalo cómo quieras, se trata de controlar en buena parte lo que nos martiriza y no ello a nosotros, a través del conocimiento y dominio de nosotros mismos.
El primer paso, y absolutamente fundamental, se llama: quiero curarme, quiero mejorar. Ya sé que parece obvio que lo queremos, pero a veces nos hemos rendido un poco ante la insistencia de la depresión. Me explico.
Si retomamos el ejemplo del diabético, no sería lo mismo tener el azucar alto y no tomar medicación que, sí tomarla. Igualmente, esa persona no se encontraría igual de bien si, además de la medicación, se pone a hacer ejercicio diario para bajar azucar y lleva una buena dieta. Con todo ello se sentirá mucho mejor.
Con la depresión pasa igual. No se trata únicamete de soportarla. Además se puede uno medicar, y puede que no para siempre, incluso puede uno hacerse fuerte ante ella, utilizar herramientas internas y externas para ganarle la batalla.
Ya que somos más fuertes de lo que creemos, demostrémoselo a la tenia que debora nuestro ánimo...

